FESTIVIDAD LITÚRGICA DE NUESTRA SAGRADA TITULAR MARIANA, NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ

Hoy, día 24 de enero, se celebra la Festividad Litúrgica de Nuestra Sagrada Titular Mariana, Nuestra Señora de la Paz.

Con motivo de esta Festividad, como todos los años, tendrá lugar una Función Solemne en honor a Ntra. Titular en la iglesia parroquial de San Andrés Apóstol y, posteriormente, será expuesta en devoto besamanos para la veneración de todos los fieles. Se celebrará el próximo domingo, 28 de enero de 2018, a las 12 horas en la sede de la Cofradía.

Por ser hoy su día y, además, un año especial, ya que después de 19 años podrá venerarse en su templo, nos gustaría explicar por qué Ntra. Titular Mariana tiene dicha advocación y no otra.

La advocación de Ntra. Sagrada Titular se determinó así porque en el año de su hechura y bendición, su Santidad Pablo VI celebró la V Jornada de la Paz, el día 1 de enero.

Pero, ¿cuál es el origen de esta advocación? A continuación, explicamos cómo, cuándo y dónde fue el origen.

Todo ello se remonta al siglo VII, concretamente al 18 de diciembre del año 645, cuando el arzobispo de Toledo Ildefonso, ferviente devoto de la Virgen María, se dirigió a la Santa Iglesia Catedral para orar y fue entonces cuando un gran resplandor se produjo en el altar. Las demás personas que lo acompañaban huyeron, pero él se acercó y pudo contemplar a la Santísima Virgen que le habló.

Cuando éste falleciera, un 23 de enero del año 667, la Iglesia de Toledo decretaría que el 24 de enero se celebraría el descenso de la Santísima Virgen María a la Santa Iglesia Catedral. A partir de ese año, el día 24 de enero se celebraban cultos en honor a la Virgen María.

No obstante, el nombre de la advocación Mariana, Nuestra Señora de la Paz, no es dado hasta finales del siglo XI, cuando Toledo fue conquistado. En aquel entonces, el rey era Alfonso VI y en el Tratado de Paz de la reconquista acordó que los moriscos podrían quedarse con la Catedral de Toledo como mezquita.

En la ausencia del Rey por tierras toledanas, los demás cristianos se alzaron contra los moriscos, en contra de que utilizaran la Iglesia para servir cultos a Mahoma. De esta manera, intentaron apoderarse de la Catedral y así comenzó un combate frente a la Catedral entre moriscos y cristianos.

Enseguida, los moriscos denunciaron esta situación ante el rey que, en cuanto supo lo ocurrido, volvió a la ciudad de Toledo. Los cristianos asustados de las represalias del rey, le suplicaron perdón explicándole que sólo querían tributar culto al verdadero Dios en la iglesia de Toledo.

Pero, los moriscos asustados de las consecuencias que podría tener mantener el culto en la Iglesia, le suplicaron al rey que perdonara a los cristianos, devolviéndoles la Catedral.

Tal suceso parecía proceder de la Divina Providencia y, por ello, el monarca, el mismo día 24 de enero, pidió que se celebrara la festividad a la Virgen María que desde el año 667 se realizaba, pero estableciendo así la advocación de Nuestra Señora de la Paz, ya que hizo que dos pueblos se entendieran y gobernara la paz.

Para finalizar, como dato curioso, en la ciudad de Toledo donde se diera origen a esta advocación, la Hermandad de Gloria de Nuestra Señora de la Paz, radica en la iglesia del mismo nombre que la nuestra, la iglesia de San Andrés.