Nuestra Señora de la Paz

Nuestra Señora de la Paz fue tallada en 1972 por el sevillano Antonio Joaquín Dubé de Luque, siendo la primera obra del imaginero para Granada. La imagen fue encargada al escultor sevillano por Antonio Medina Piñar, hermano mayor por entonces de la hermandad. La advocación mariana se debe a que en el momento de la realización por Dubé de Luque, se celebraba el Año Internacional de la Paz. El Domingo de Ramos de 1974 fue el primer año en el que la Titular Mariana realiza Estación de Penitencia junto a Jesús de la Entrada en Jerusalén. Meses antes, la imagen de Nuestra Señora de la Paz fue bendecida por el entonces párroco de San Andrés, Don Antonio Bayo, en una ceremonia íntima para los hermanos; en 2005 fue restaurada por el propio imaginero.

En la imagen apenas aflora el llanto, por lo que no encontramos una expresión dolorida tan acusada como en otras Dolorosas. Tiene pálidas carnaciones, ladea suavemente la cabeza hacia la derecha y hacia abajo y dirige los ojos al frente, con la mirada muy concentrada en su aflicción. El delicado semblante posee cejas finas y policromadas en la madera, al igual que los ojos. La nariz es recta y alargada; la boca, entreabierta. El puntiagudo mentón, tocado con hoyuelo, da paso a un cuello con los músculos muy contraídos por el dolor. Tiene pelo natural y las manos aparecen separadas.