HISTORIA DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN ANDRÉS APÓSTOL

Tras una larga campaña, Granada se rendía a las armas cristianas en enero de 1492, pasando así a formar parte de la Corona de Castilla. Aunque para los Reyes Católicos el proceso de unidad no quedaba solo reducido al terreno político sino que querían también alcanzar la unidad en el terreno religioso y cultural. Comienza así una etapa de reorganización de la ciudad siendo el primer arzobispo de Granada Fray Hernando de Talavera. Con la idea de llevar a cabo un rápido proceso de cristianización para borrar la imagen islámica, se comenzaron a crear parroquias primero ocupando las mezquitas y luego construyéndolas en sus solares. Fue así como las mezquitas se convirtieron en parroquias y sus alminares en campanarios, proliferaron las fundaciones conventuales y muchos de los nombres árabes fueron traducidos al castellano. Entre las iglesias que surgieron a partir de antiguas mezquitas encontramos la iglesia del Sagrario (antigua Jima-el-Kebir), Santa María de la Alhambra (antigua mezquita Real de la Alhambra) o el Salvador (antigua mezquita Mayor del Albayzín).

De esta forma surgió también la iglesia parroquial de San Andrés Apóstol, ubicada sobre el solar de la primitiva mezquita de la Zanagat al-Kuhl. Está situada a escasos metros de la Puerta de Elvira y del pilar de la Virgen de las Angustias, en la calle Elvira (antiguo barrio Bab-Ilbira). Esta situación sin duda era privilegiada ya que durante varios siglos la Puerta de Elvira era la entrada principal de la ciudad por el oeste y su calle, la arteria de comunicación más importante del Bajo Albayzín.

En 1521 se erigió la parroquia dentro del programa de implantación de nuevos templos decretado por Don Diego Hurtado de Mendoza, cardenal de España y arzobispo de Sevilla en 1501. En 1528 comenzaron las obras bajo la dirección del maestro Rodrigo Hernández. La iglesia de San Andrés es una obra de estilo mudéjar de la primera etapa constructiva de las parroquias granadinas.

Su portada es de estilo renacentista iniciada por Francisco de Godios y finalizada por Juan Marquina en 1530. Está formada por dos pilastras jónicas enmarcando un arco de medio punto con ménsula en la clave y sendos escudos episcopales en sus enjutas, coronados por un friso en el entablamento que reza “Sante Andrea ora p. nobis”. En el cuerpo superior se desarrolla la hornacina con la imagen de San Andrés esculpida por Nicolás de León que se encuentra flanqueada por adornos y candelabros.

A la derecha de la portada se encuentra la torre campanario construida entre 1539 y 1542 por el maestro Alejo Sánchez. El capitel del campanario fue reconstruido entre 1585 y 1588 tras quedar la torre muy deteriorada por la caída de un rayo. La torre es de planta cuadrada y sobretodo destaca la decoración del cuerpo de campanas, rematada con discos de cerámica vidriada. El borde va recorrido por un antepecho y en las esquinas se levantan cuatro pirámides picudas de cerámica vidriada.

El interior de la iglesia consta de tres naves, con cubierta de armadura, separadas por cuatro arcos ojivales sobre pilastras con capiteles y bases de piedra. En la nave central y diferenciada con un arco toral se encuentra la capilla mayor que es de planta ochavada y a la derecha se encuentra la capilla del Marqués de Caicedo cuya cubierta es una armadura rectangular ochavada con labor de lazo en el almizate y faldones y piñas mozárabes.

En el hueco de la torre está la capilla del bautismo y a lo largo del muro occidental hay una antigua trasnave por donde se salía a dos puertas, hoy tapiadas, una de piedra y la otra de ladrillo y azulejos, hecha en 1546 por Bartolomé Villegas.

El 6 de agosto de 1818 tuvo lugar un incendio que acabó con gran parte de la iglesia dejando en pie únicamente los muros perimetrales y la torre. Se hundieron las arcadas que delimitaban las tres naves y la parte izquierda de la iglesia. También quedaron reducidos a cenizas los artesonados mudéjares que cubrían las naves excepto la capilla del Marqués de Caicedo que es la única que conserva su cubierta original.

En 1830 el arzobispo Álvarez de Palma mandó reconstruir la iglesia aportándole la estética del estilo neoclásico de la época. Se forraron las pilastras proporcionándoles aristas rectas, los arcos pasan a ser de medio punto, se ocultan las cubiertas con bóvedas de cielo raso, etc.

Así fue como conocimos la iglesia en el siglo XX, una iglesia que ha sufrido mucho los avatares del tiempo y que debido a grandes deterioros en las cubiertas fue cerrada al culto en el año 1999 por el Arzobispado de Granada.


Fotografías:

  • Pilar Martínez Plaza
  • Archivo de Francisco José Almohalla Noguerol

Bibliografía:

  • Reino de Granada V Centenario. Tomo II hacia la Modernidad. Cristina Viñes Millet y Antonio Luis Cortés Peña.
  • Rincones de Granada.com
  • Palmas y Olivos. Restauración de la Iglesia de San Andrés, Antonio Martín Muñoz. Cuaresma 2015.

 

 

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